El cuidado de los dientes en vacaciones

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Se aproxima Semana Santa y, con ella, la posibilidad de planear alguna escapada para desconectar de la rutina. Para pasar estos días fuera prepararemos nuestro equipaje a conciencia, añadiendo todo lo necesario, incluido un completo neceser para el cuidado bucodental.

Cuidar los dientes en vacaciones
Cuidar los dientes en vacaciones
FOTOGRAFÍA: (Hidden)

En cualquier viaje se hace imprescindible incluir los productos de higiene y aseo que consideremos necesarios, sin olvidar los referidos al cuidado dental. Hay que tenergi presente que nuestra dentadura no tiene vacaciones y, por lo tanto, hemos de cuidarla y protegerla constantemente. Por lo tanto, es preciso acompañarnos de un neceser para el cuidado bucodental con todos los elementos que, usados correctamente, nos garantizarán el mantenimiento de una boca sana.

 

Selecciona tu cepillo de dientes

Hay una extensa variedad de cepillos de dientes en el mercado: ergonómicos, con filamentos más o menos suaves y de diferentes formas, multidimensionales, con cabezales rotativos, provistos de limpiador lingual, etc.

Lo importante es elegir el diseño que mejor se adapte a las características de nuestras encías y dientes, y sus necesidades.

Fundamental: cepillarnos los dientes después de cada comida.

 

Completa la limpieza con la seda dental

Puede ocurrir que aunque llevemos a cabo un correcto cepillado, tras éste aún queden restos de alimentos entre nuestros dientes y muelas. De ahí, la importancia de la seda dental.

Al tensarla y deslizarla suavemente entre los espacios interdentales nos aseguramos de estar eliminando cualquier resto de este tipo, así como la placa bacteriana.

 

El dentífrico

Igualmente, hay una gran variedad de dentífricos orientados a cubrir distintas necesidades: en crema, en gel, blanqueadores, fluorados, para dientes sensibles (e hipersensibles), especial para el cuidado de las encías, para ortodoncias, etc.

En cuanto a composición, podemos encontrarlos con flúor, calcio, bicarbonato, sales minerales, hierbas naturales, etc.

En cualquier caso, hay un detalle a tener en cuenta: para un correcto cepillado no hemos de cargar el cepillo excesivamente con estos productos, pero al mismo tiempo, muy poca cantidad sería insuficiente. Debemos calcular un término medio.

 

Para terminar, el enjuague bucal

Podemos completar el proceso de higiene dental con un enjuague bucal, que puede ser:

Normal.
Concentrado, en cuyo caso, debemos rebajarlo con una cierta cantidad de agua que se especificará en el envase.

Los enjuagues bucales suponen una buena opción para el mantenimiento de un aliento fresco. Los hay muy específicos para cada necesidad y pueden estar formulados para: eliminar la placa bacteriana, prevenir la caries, fortalecer y proteger las encías, reforzar el esmalte dental, prevenir el sangrado de las encías y su irritación, o aliviar la sensibilidad dental, entre otros beneficios.

 

Naturalmente, estos cuidados diarios deben complementarse con las visitas periódicas al dentista, que en cada caso nos ofrecerá un diagnóstico completo del estado de nuestra dentadura y nos indicará las acciones a seguir en cada caso.

 

 

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