Terapia de pareja a través del cine

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Incomunicación, falta de entendimiento sexual, celos o procesos de separación… El cine recrea cualquier situación de la vida real y, en ocasiones, en este plano los problemas se abordan de una manera ejemplar. El psicólogo clínico y director de CEPTECO, D. Miguel Ángel Cueto, ha desarrollado un innovador modelo de terapia dirigido a parejas basado en el mundo del celuloide y los vídeos educativos. El objetivo: conseguir que cualquier pareja viva una historia de cine.

 

Terapia de pareja
Terapia de pareja a través del cine
FOTOGRAFÍA: Daniel G

¿Qué es el modelado?

Para entender el modelo de terapia de pareja desarrollado por D. Miguel Ángel Cueto, Psicólogo Clínico, Director de CEPTECO y Secretario General de la Federación Española de Sociedades de Sexología (FESS), es preciso tener claro el concepto de “modelado”, que él define como una de las formas más sencillas y frecuentes de aprender a través de la observación del comportamiento de otros.

La conducta de una pareja, visionada en escenas de una película o vídeos educativos, actúa como estímulo para generar conductas, pensamientos o actitudes semejantes o diferentes en otras parejas que observan la actuación del modelo.
Según este experto, la mayor parte de la conducta humana se adquiere por este tipo de aprendizaje observacional.

Una terapia de película

Terapia de pareja a través del cine. D. Miguel Ángel Cueto
D. Miguel Ángel Cueto

Como explica D. Miguel Ángel Cueto, este método distraería la atención sobre los actores de las películas, ayudando a comprender mejor, por distanciamiento emocional, ciertas variables que sería complejo observar en uno mismo o en el otro cuando existe una alta carga emocional.

El apoyo con escenas de películas o vídeos educativos facilita la asimilación de los conocimientos. Sólo se tratarían escenas y no toda la película, lo cual permite afinar mucho más en las variables emocionales, conductuales y cognitivas para hacer más fácilmente asumible dicho aprendizaje. Dichas escenas de películas o vídeos educativos permiten la adquisición de nuevos repertorios de conductas o habilidades, la inhibición o desinhibición de conductas que ya poseía el sujeto en su repertorio, facilita la realización de conductas que no se emiten por falta de estímulos inductores y ayuda a un incremento de la estimulación ambiental y afectiva entre la pareja, dándole un mejor control sobre la activación emocional y valencia afectiva.

La observación de uno o ambos miembros de la pareja, junto al terapeuta, de escenas de películas o vídeos educativos aporta una visión práctica sobre cómo mejorar la comunicación (hacer halagos, quejas, negarse o aceptar la negativa…), cómo tomar decisiones o llegar a acuerdos, o cómo aprender a superar problemas sexuales. Observando estos modelos se les ofrecen alternativas para aprender o desaprender conductas que, posteriormente, repiten en su vida íntima. Es importante reproducir sólo escenas y visionarlas con la pareja, puesto que una escena recoge mucho mejor que la totalidad de la película matices que pueden ser discutidos con el terapeuta.

 

¿En cuánto tiempo obtenemos resultados?

La duración del apoyo psicológico a través de este tipo de terapia dependerá de la naturaleza de los problemas presentados por la pareja.

Cuando la relación de pareja no se encuentra muy deteriorada, normalmente se suele apoyar a la pareja en mejorar aquellos aspectos donde se detectan más problemas: procesos de interacción, comunicación, llegar a acuerdos… y suele durar de tres a cuatro meses. Sin embargo, cuando el deterioro es mayor, este proceso se alargaría de seis a ocho meses. En el caso de tratarse de problemas sexuales, ocurriría lo mismo. Igualmente, la participación o no de la pareja y su implicación en la búsqueda de la mejora en la relación también sería un índice positivo que acortaría el tiempo de apoyo psicológico.

Un método ideal

¿Qué tipo de problemas se pueden abordar a través de esta terapia de pareja?

Este método es efectivo para:

 

  • Ayudar a superar esquemas rígidos de pensamiento: revisar ideas sobre amor romántico, evitar interpretaciones de pensamiento….
  • Mejorar procesos de comunicación.
  • Llegar a acuerdos: cómo comunicar la separación a los hijos, por ejemplo.
  • Tomar decisiones (cómo negociar) u otras técnicas de complacer a la pareja.
  • Evitar situaciones de maltrato: físico, psicológico, sexual.
  • Ayudar a superar problemas sexuales: anorgasmia, vaginismo en la mujer. Falta de deseo y uso de fantasías. Apoyo en ayudar a mejorar la eyaculación precoz o la disfunción eréctil en el hombre.
  • En ocasiones, enseñar a jóvenes cómo estimular a sus parejas evitando el coitocentrismo y lograr hacer disfrutar.

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